URGENCIAS 9-21

CLÍNICA PIÑERO | 954 296 543

Operación
de párpados

Operación de párpados caídos o blefaroplastia

Cuando un paciente menciona que tiene “los párpados caídos”, habitualmente hace referencia a un exceso de piel en los párpados superiores que le hace la mirada más triste, cansada, le causa pesadez, limita su visión o le hace parecer mayor de lo que es. A nivel médico lo llamamos “dermatochalasis” o exceso cutáneo de los párpados superiores.

Está causado por un proceso de envejecimiento facial bien estudiado del que forman parte varios factores. Se corrige mediante una intervención denominada blefaroplastia superior y, como en toda cirugía estética, la clave para obtener unos resultados óptimos está en los detalles. Otra circunstancia diferente es que los párpados superiores estén realmente caídos, es decir, que la apertura de los párpados sea menor de lo normal. Esto se denomina “ptosis palpebral” y se corrige trabajando sobre los músculos que nos ayudan a abrir los ojos.

Cuando hablamos de cirugía de párpados también hacemos alusión a la blefaroplastia de los párpados inferiores, coloquialmente se conoce como “cirugía de bolsas”. En este caso valoraremos otros aspectos diferentes al párpado superior y no sólo la presencia de bolsas grasas o exceso o arrugas de piel, sino la tensión o elasticidad del párpado, la presencia de ojeras o la transición a la mejilla.

Casi todos los pacientes que nos visitan para valorar una blefaroplastia se sorprenden con la cantidad de características de los párpados el rostro que valoramos durante la visita para entender cada caso, planificar la cirugía y obtener el mejor resultado posible. Una blefaroplastia debe ser personalizada hasta el extremo para conseguir la máxima satisfacción del paciente. Buscamos mejorar nuestra mirada, no cambiarla.

¿Cómo se valora una blefaroplastia?

Aunque lo más llamativo sea el exceso de piel del párpado superior, no es lo único ni muchas veces lo más importante que valoramos.

Todos los detalles son importantes, y son muchos: aspecto general del rostro, cejas, exceso y tipo de piel, posición de los párpados y cantos… Es fundamental personalizar al máximo cada blefaroplastia en función de las necesidades de cada paciente y su fisionomía del envejecimiento.

Blefaroplastia de párpados superiores:

  1. Cejas: Valoramos la posición de las cejas, si son simétricas o si están caídas. Esto último es muy frecuente a partir de cierta edad y aporta aspecto de tristeza al rostro. En las mujeres es muy habitual ver la cola o parte lateral de la ceja caída, en los hombres normalmente la ceja es más recta y suele estar baja en su totalidad. Las cejas bajas aumentan la sensación de piel sobrante, especialmente en los lados de los párpados. Pero es importante diferenciar si es piel caída de la ceja (habrá que levantarla, no quitarla) o piel sobrante del párpado que deberemos eliminar. Actualmente hasta en un 80% de nuestras pacientes que se realizan una blefaroplastia, realizamos un lifting de ceja.

  2. Piel: Vemos el tipo de piel: grosor, si está hinchada, dañadas por el sol, delicada…Cada piel reacciona de una forma diferente a la cirugía y debemos conocerlo. Veremos dónde realiza el pliegue natural o surco palpebral, que es donde irá la incisión oculta. Valoraremos la cantidad de piel en exceso y que tenemos que eliminar. Esto es fundamental porque debemos quitar la cantidad exacta y de la forma precisa para no pasarnos ni cambiar la forma de la mirada. Esto cobra especial importancia en ojos rasgados y de cejas bajas, ya que nunca debemos redondearlos ni cambiar su forma.

  3. Grasa: En el párpado superior existen dos paquetes grasos: uno interno muy próximo a la nariz y otro en la parte central del párpado. Cada vez somos más respetuosos con los volúmenes faciales ya que el reposicionar esa grasa sobrante en vez de eliminarla puede resultar mucho más rejuvenecedor. La idea de quitar piel y grasa a está obsoleta.

  4. Altura del párpado: Muchos de los pacientes que refieren aspecto de cansado o tristeza es porque tienen un párpado superior realmente caído o ptosis palpebral. En estos casos es importante elevar a la altura correcta del párpado para tener una mirada más viva, fresca y rejuvenecida. En ocasiones solamente corrigiendo este aspecto conseguimos el resultado deseado sin necesidad de realizar una blefaroplastia.

Blefaroplastia de párpados inferiores:

  1. Bolsas grasas: Tenemos tres paquetes de grasa en el párpado inferior. Al igual que en los superiores, no siempre eliminamos la grasa en su totalidad, si no que cuando es necesario la recolocamos o trasladamos a otra parte del párpado donde hace falta ese volumen, como puede ser la ojera. Es lo que llamamos una blefaroplastia inferior con reposicionamiento o redistribución grasa. Es una técnica excelente para corregir las bolsas y ojeras al mismo tiempo.
  2. Exceso de piel: Eliminamos la piel sobrante, pero siempre intentando conseguir un efecto de lifting y eliminar arrugas, al tiempo que le damos estabilidad al párpado.
  3. Laxitud: Es la elasticidad o firmeza que tiene el párpado. Si es demasiado elástico, deberemos corregirlo mediante cantopexias o cantoplastias, técnicas que tensan el párpado a través del canto o rabillo del ojo.
  4. Transición párpado-mejilla: Intentamos que esta zona sea lo más suave posible, corrigiendo las ojeras y surcos que separan en exceso la mejilla de los párpados. Es una de las partes más importantes de la cirugía actualmente. Si no hay volumen suficiente con las bolsas de grasa, podemos corregirlo mediante lipofilling con grasa del abdomen o posteriormente con fillers en consulta, como el ácido hialurónico.

¿Cuándo es mejor hacerse una blefaroplastia?

El mejor momento para realizar una blefaroplastia en realidad lo decide el paciente, que es quien se ve los cambios o aspectos de su mirada que no le gustan. 

Es cierto que alrededor de los 35-40 años comienzan los cambios en la mirada y las consultas al cirujano oculoplástico son más habituales, pero en realidad no existe una edad o un grado de cambio idóneo para tomar esta decisión. 

Podemos tener bolsas ya con 20 años por constitución personal, o apenas un exceso de piel con 70.

Lo ideal es valorar con un especialista qué aspectos no nos gustan, qué podemos mejorar, plantear unos resultados objetivos y definir qué tratamiento es el más adecuado para lograrlos.

Respecto a la época del año, cualquier estación es buena para hacerse una blefaroplastia, aunque un punto importante en la recuperación es evitar el sol. 

El otoño, invierno y primavera son los meses en que más tratamientos estéticos se realizan por este motivo. Sin embargo, a veces la agenda laboral manda, por ello también muchos de nuestros pacientes aprovechan las vacaciones de verano para hacerse una blefaroplastia.

¿La operación de párpados caídos es definitiva?

Habitualmente los resultados de la cirugía son permanentes. El objetivo de la cirugía es corregir los aspectos de nuestra mirada que han cambiado y no nos gustan y así mejorar nuestro aspecto y apariencia. La cirugía se realiza además para obtener unos resultados duraderos y estables, pero siempre de forma natural. Por ello es importante que tanto la blefaroplastia como el resto del rostro envejezcan de forma acorde y natural, sin que resulte artificial.

El exceso de piel o grasa que eliminemos no volverá a aparecer, así como las bolsas de grasa, pero sí lo harán algunos pequeños cambios junto con el resto de nuestra cara que aportarán naturalidad. En cualquier caso, pasados los años, indudablemente nuestro aspecto será mucho mejor tras haber realizado una blefaroplastia que en caso contrario.

Precio de la operación de párpados

El alto grado de personalización en una blefaroplastia es de extrema importancia para conseguir unos resultados excelentes. Es imprescindible realizar un proceso de valoración exhaustivo y definir unos objetivos con el paciente. Por esto cada plan de tratamiento es totalmente personalizado. Si has pensado en realizar una cirugía de blefaroplastia, pide tu cita con nuestro especialista en Clínica Piñero. Te explicaremos todos los detalles de tu tratamiento, el presupuesto, así como las opciones de pago y financiación.

Operación de párpados: antes y después

Somos conscientes de que decidir hacerse una cirugía de blefaroplastia es un paso importante que requiere de mucha confianza y seguridad en el profesional que elegimos. Entendemos que fotos de antes y después aportan seguridad al paciente.

En la actualidad podemos encontrar imágenes de casi cualquier tratamiento que nos imaginemos en redes sociales y buscadores de internet. En una  blefaroplastia es imposible no mostrar la cara e identidad de una persona, así que no es posible proteger su privacidad. Por principios y filosofía profesional, nosotros no mostramos fotos de ninguno de nuestros pacientes operados por tres motivos.

Primero porque valoramos enormemente la privacidad de nuestros pacientes, por tanto, nunca mostraremos sus imágenes. Segundo porque cada paciente es diferente y ver resultados de otras personas pueden condicionar mucho sus expectativas y por tanto sus decisiones. Y tercero porque creemos que mostrar fotos de pacientes implica convertirlos en productos de venta u objetos. No hay nada más importante para nosotros que nuestros pacientes.

¿Cómo se realiza la operación de párpados caídos?

La blefaroplastia es un procedimiento ambulatorio que realizamos con anestesia local y sedación, de forma totalmente indolora. Las incisiones de la blefaroplastia se realizan siempre mediante incisiones apenas visibles en los pliegues naturales del párpado. Además, la piel del párpado cicatriza excepcionalmente bien debido a que es muy fina y tiene un buen aporte vascular a través del músculo orbicular, por lo que prácticamente son inapreciables.

Podemos trabajar bien con bisturí eléctrico o láser, aunque los resultados son similares y no existe una clara diferencia en cuanto a resultados finales entre ambos. 

Una vez retirado el exceso de piel, dejaremos intacto el músculo orbicular o lo modificaremos según las necesidades del paciente, sin que esto altere su función de parpadeo y cierre. La grasa se eliminará o recolocará si es necesario para mejorar algunos defectos de volumen. Si el paciente presenta unas cejas caídas, se realizará un lifting de cejas durante la blefaroplastia según la técnica elegida en la planificación: transblefaroplastia, directo o lifting temporal endoscópico.

En caso de que exista una ptosis palpebral, ésta también se corregirá elevando el párpado a su posición correcta.

En el caso de la blefaroplastia inferior, las bolsas grasas se corrigen habitualmente a través de la conjuntiva (blefaroplastia transconjuntival). El exceso de grasa será eliminado o reposicionado, en caso de que deseemos corregir el surco de la ojera mediante una técnica de redistribución grasa. Este abordaje minimiza el riesgo de retracción palpebral inferior, haciendo la cirugía más segura.

Además, corregiremos la laxitud o flaccidez con técnicas de tensado muscular (lifting de músculo orbicular) y cantos (cantopexia o cantoplastias) para dar estabilidad o corregir la altura del párpado inferior si fuese necesario.

Las técnicas lipofilling facial nos ayudan a corregir la falta de volumen muchas veces presente en la zona de los párpados superiores, ojeras, pómulos, sienes o cejas, mejorando los volúmenes faciales que perdemos con los años. Esta técnica avanzada es ideal para corregir párpados vacíos que presentan surcos palpebrales muy profundos que acentúan el aspecto de envejecimiento.

Se realiza mediante una aspiración de grasa de la zona abdominal y que preparamos para obtener un tamaño adecuado de las partículas de grasa que se integra de forma homogénea e imperceptible.

¿Cuánto dura la operación de párpados?

La duración está entre media hora y dos horas, dependiendo de la complejidad de la cirugía: si hacemos párpados superiores, inferiores, los cuatro, elevación de cejas, reposicionamiento graso, cantoplastias…

Habitualmente una blefaroplastia superior o inferior tiene una duración de unos 30 min, y unos 60 min para los cuatro párpados, pudiendo llegar hasta las 2 horas en cirugías muy completas.

¿Cuáles son los cuidados tras una blefaroplastia?

Los cuidados tras una blefaroplastia son sencillos.

Aplicamos un colirio de lágrima artificial con el fin de lubricar los ojos tras la cirugía. Empleamos colirio antibiótico cuando se realizan incisiones en la conjuntiva. En caso de tener incisiones en piel, se mantendrán limpias con gasa estéril y suero fisiológico, y se aplicará una pomada antibiótica durante unos días.

Es importante aplicar frío local de forma continua los primeros 2-3 días para controlar la inflamación, así como dormir boca arriba con la cabeza y hombros algo elevados durante una semana aproximadamente.

Deberemos evitar la exposición solar mientras exista algo de hematoma, y no tomar el sol los próximos 2-3 meses. Se recomienda el uso de gafas y protector solar en épocas estivales o regiones muy soleadas.

No es necesario el uso de tratamientos cicatrizantes ya que los párpados cicatrizan realmente bien, sin marcas o cicatrices visibles al cabo de algunas semanas. Algunos tratamientos como aceite de rosa mosqueta, argán o silicona pueden mejorar la cicatrización en los casos que sea preciso.

Recuperación de la operación de párpados

Nuestros pacientes no experimentan dolor en ningún momento: ni durante la cirugía ni en después durante la recuperación. Hacen vida prácticamente normal desde el día siguiente de la intervención: leer, trabajar con ordenador, conducir, actividad en casa, pasear… Al salir del quirófano los resultados a son ya evidentes, aunque posteriormente existe una inflamación en los párpados que dura unas 24-72 horas y que gradualmente va desapareciendo en los siguientes 2-3 días. Puede que notemos cierta tensión en torno a los ojos, así como la aparición de hematomas discretos.

Si se han realizado suturas, éstas se retiran en una semana, tiempo en que tenemos un aspecto bastante bueno, como para incorporarnos a una actividad laboral o social. Al cabo de un mes el aspecto será realmente bueno, con apenas signos de cirugía, y a los 2-3 meses tendremos un resultado final, momento en el que damos el alta quirúrgica.

Riesgos de la operación de párpados

Como cualquier intervención quirúrgica, la blefaroplastia comprende una serie de riesgos y complicaciones, aunque son bastante infrecuentes. 

Todos los pacientes deben realizar un estudio preoperatorio completo, que incluye analítica sanguínea y electrocardiograma, así como una adecuada historia clínica de antecedentes médicos, tratamientos, alergias, cirugías previas, tratamientos estéticos, problemas de cicatrización, problemas cutáneos… Y por supuesto una correcta exploración oftalmológica. Todos estos exámenes tienen el fin de minimizar los riesgos quirúrgicos y evitar las eventuales complicaciones.

Complicaciones como irritabilidad o sequedad ocular, visión temporalmente borrosa, hematomas o hinchazón resistentes, aunque infrecuentes, son habitualmente leves y transitorias. Otras complicaciones graves como infección, sangrado o pérdida de visión afortunadamente son extremadamente infrecuentes.

La correcta evaluación por parte del cirujano oculoplástico, así como la adecuada planificación y ejecución de la cirugía, son fundamentales para evitar resultados cosméticos no satisfactorios, como problemas de cicatrización, hipercorrecciones, retracción palpebral, asimetrías, “ojo redondo” … 

El riesgo de estas complicaciones se reduce enormemente en manos del especialista adecuado y la con experiencia necesaria, tanto para evitar como para corregir estos problemas. 

Otras patologías relacionadas con los párpados

ENTROPIÓN Y ECTROPIÓN

Con el paso de los años puede aparecer cierta laxitud en los párpados que provoque su rotación hacia fuera (ectropión) o hacia adentro (entropión), provocando irritación ocular persistente, lagrimeo en incluso erosiones corneales. Generalmente es debida a una laxitud excesiva de los tejidos con una pérdida del equilibrio de fuerzas presente en los párpados. Otras causas de malposición palpebral son algunas enfermedades inflamatorias de la superficie ocular, traumatismos que producen cicatrización excesiva o parálisis faciales.

El tratamiento es quirúrgico y consiste en reforzar las estructuras debilitadas, fundamentalmente los tendones que dan soporte a los párpados. En los casos en los que existen cicatrices que alteran el párpado, puede ser necesario retirar los tejidos afectados y emplear injertos. Esta cirugía se realiza mediante microcirugía y con anestesia local y de forma ambulatoria en todos los casos.

TUMORES PALPEBRALES

La aparición de patología tumoral en los párpados es relativamente frecuente. Aunque la gran mayoría de estas lesiones son de tipo benigno, existen algunos tumores malignos que afectan a los párpados, como los carcinomas basocelular y escamoso o el melanoma cutáneo. Se recomienda realizar un seguimiento cuidadoso de cualquier lesión palpebral sospechosa. El diagnóstico precoz de estos tumores permite un mejor control de la lesión y facilita la rehabilitación quirúrgica de los párpados.

El manejo de estas lesiones debe realizarse por un cirujano oculoplástico experimentado, para garantizar la completa eliminación del tumor así como una correcta reparación del párpado. Existen múltiples técnicas quirúrgicas de resección y rehabilitación de tumores palpebrales y perioculares. Todos los procedimientos se realizan mediante microcirugía para proporcionar el resultado más minucioso y seguro. En algunos casos muy seleccionados existe la posibilidad de tratar estas lesiones mediante medicaciones en colirios o tópicas.

PARÁLISIS FACIAL

Después de una parálisis facial puede persistir una asimetría en el rostro por debilidad de los músculos faciales, entre ellos el músculo orbicular (que nos permite cerrar los párpados). La falta de cierre palpebral completo se conoce como lagoftalmos y puede provocar la aparición de irritación ocular permanente e incluso erosiones y úlceras corneales graves. La presencia de este lagoftalmos precisa de corrección quirúrgica en la mayoría de los casos. La afectación del párpado inferior puede dar lugar a un ectropión palpebral paralítico.

Ante una parálisis facial es imprescindible realizar un seguimiento estrecho por un oftalmólogo oculoplástico que evalúe la evolución de la parálisis y el estado de la córnea y superficie ocular.

La mayoría de los casos de parálisis facial se resuelven de forma completa o parcial en unos meses. Durante este tiempo será necesario lubricar de forma constante el globo ocular si ésta está expuesto. Estas medidas suelen ser suficientes en la mayoría de los casos. En algunos casos es necesario corregir de forma quirúrgica el lagoftalmos y el ectropion con el fin de preservar sana la córnea y evitar una pérdida visual. Existen múltiples técnicas mínimamente invasivas en función del grado de afectación de la parálisis, algunas de ellas reversibles, encaminadas a corregir tanto el defecto funcional como cosmético provocado por la parálisis. Todos los procedimientos se realizan mediante microcirugía para proporcionar el resultado más satisfactorio y seguro.

Nuestro especialista evaluará su caso y le informará de las posibilidades terapéuticas para el lagoftalmo, el ectropión, la caída de la ceja o el posible lagrimeo.

CIRUGÍA RECONSTRUCTIVA

Traumatismos, malformaciones, parálisis facial, fracturas orbitarias, defectos tras cirugía oncológica o cirugías cosméticas previas con resultados no satisfactorios son algunos de los problemas que habitualmente requieren intervenciones de tipo reconstructivo.

En la Unidad de Oculoplástica nuestro objetivo es restaurar al máximo la función de las estructuras perioculares alteradas buscando el mejor resultado estético posible.

Cada uno de los casos, debido a su complejidad variable, es evaluado minuciosamente y de forma individualizada. Todos los procedimientos se realizan mediante microcirugía para poder proporcionar el tratamiento reconstructivo más seguro y preciso.

BLEFAROESPASMO

El blefaroespasmo es una distonía muscular que provoca un cierre involuntario de los párpados. Inicialmente se presenta como un aumento del parpadeo o dificultad para mantener los párpados abiertos. Cuando la enfermedad progresa, aumenta la frecuencia del parpadeo hasta ser casi constante, lo que puede limitar enormemente actividades cotidianas como leer, ver la televisión, conducir e incluso simplemente bajar unas escaleras.

El tratamiento de elección de este tipo de distonías se realiza mediante la infiltración con toxina botulínica de los músculos afectados. Este tratamiento consigue eliminar los síntomas de forma efectiva durante un periodo de unos tres meses, tiempo en el que debemos repetir el tratamiento. En un pequeño porcentaje de pacientes la toxina no es efectiva o no consigue los resultados deseados, por lo que puede ser necesario recurrir a la cirugía.

Actualmente existen alternativas quirúrgicas poco invasivas, como la miotomía selectiva, que aporta una solución en lo casos resistentes o como terapia más duradera para reducir la dependencia de la toxina botulínica.

Otros servicios de nuestra clínica

La oftalmología pediátrica es la rama de la oftalmología que se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento de todos los problemas oculares que aparecen en los niños.

El estrabismo es una pérdida del paralelismo de los ojos, lo que provoca una falta de alineamiento de las imágenes.

El estrabismo es una pérdida del paralelismo de los ojos, lo que provoca una falta de alineamiento de las imágenes.

El dolor, tanto agudo como crónico, supone un reto para el paciente, el médico y la familia. Además, tiene importante repercusión social debido a su elevada prevalencia.

CLÍNICA PIÑERO

Aseguradoras
y mutuas

CLÍNICA PIÑERO

Contacta con
nosotros

0/5 (0 Reviews)
×